ESTAN QUEMANDO NUESTROS PULMONES

Hoy la Ciudad de Buenos Aires amaneció cubierta por nubes de humo provenientes de humedales e islas del delta superior, empujado por el viento norte.

Actualidad Gerardo Portela 05 de agosto de 2020
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Hoy la Ciudad de Buenos Aires amaneció cubierta por nubes de humo provenientes de humedales e islas del delta superior, empujado por el viento norte.
Desde Febrero han quemado más de tres veces la superficie de CABA. El daño inmenso causado
por la quema de superficies para luego utilizarlas para la cría de ganado, impresiona por el
ecocidio que se está cometiendo.
A todos nosotros, los que conformamos un único sistema ambiental. En medio de una pandemia
que nos pone restricciones necesarias para evitar el colapso de la salud pública, el humo que
proviene de estas quemas intencionales, es un factor más que agrava esa situación.
Este humo provoca irritación de la garganta, tos, problemas digestivos y alergias. Especialmente
en personas más vulnerables como bebés, adultos mayores, embarazadas y personas con
patologías de asma, alergia, problemas respiratorios y cardíacos crónicos donde la posibilidad de
sufrir espasmos bronquiales es mayor.
El humo contiene partículas en suspensión que ni los tapabocas pueden filtrar. La recomendación
es no circular cuando el humo es evidente. Cancelar las caminatas de niños y ancianos con
antecedentes que compliquen alguna de esas patologías. Al cuidado de la posibilidad de contraer
el virus, se le suma el humo.
La quema de la vegetación intencional, arrasa con todos los ecosistemas de esas superficies, sean
vegetales o animales y altera profundamente la función reguladora de la humedad, inundaciones y
oxigenación que proveen los humedales. Varios miles de especies como plantas, bosque nativo,
aves, mamíferos, peces son contaminados o quemados además de afectar un recurso natural
estratégico, que son los cursos de agua dulce.
La voracidad económica de los agro negocios no tiene límites. Las quemas de este tipo no son
nuevas. Pero la cantidad de focos, su extensión, la falta de legislación y la complicidad de sectores
del poder asociados a ellos, han llegado a extremos insoportables .
Por la vida de todos nosotros como parte de esta tierra, debemos pronunciarnos y exigir leyes que
terminen con este ecocidio.
Hay que cobrarles a los autores de tamaño desastre, los gastos de personal, medios de lucha
contra incendios, helicópteros y el daño ambiental producido. En el marco de las necesidades y
esfuerzos por superar la pandemia, no es justo destinar ingentes recursos por el negocio unos
pocos . Control y legislación ya!
Basta de quemar islas y humedales

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