¿Un Consejo para frenar a los destructores de humedales?

El pasado 5 de Septiembre de 2020 se puso en marcha el Consejo Asesor de vecinos de la planicie de inundación del Río Luján. Este mecanismo de participación ciudadana puede hacer la diferencia de quince años de expansión del negocio inmobiliario sobre los humedales continentales de Tigre.

Actualidad Periodismo Ecologíco 14 de septiembre de 2020
165c2bc9-6934-49c3-ac48-ce614bf4ce55

La Ordenanza 3709/19 fue sancionada por el Honorable Concejo Deliberante de Tigre e impulsada por el Intendente Julio Zamora bajo presión de los vecinos de Dique Luján , Villa la Ñata y parte de Benavidez, que libraron una inclaudicable lucha para frenar los nuevos desarrollos inmobiliarios sobre los últimos resabios de humedales continentales.

Tigre tiene una negra historia en lo que se refiere a la protección continental de su riqueza natural y biodiversidad. Con el intendente Ricardo José Ubieto, (sospechado colaborador de la dictadura), se abrió un proceso de urbanización cedido a los grandes grupos inmobiliarios. 
Entre fines de 1990 y principios del 2006, más de 50 urbanizaciones privadas se asentaron en este distrito.
 La gran mayoría de esos emprendimientos se realizaron sobre humedales continentales, verdaderas reservas de biodiversidad, pero según J. Ubieto,  gestor de estos negociados,  definió en ese momento al daño ambiental de esta forma:   “Creo que nuestro mayor logro es habernos preparado para el progreso".

En el 2007 su lugar es ocupado por el actual Jefe de la Cámara de Diputados, Sergio Massa;  quien profundiza la política de expansión del negocio inmobiliario sobre zonas naturales y valles de inundación. 

Si bien la ordenanza 1297/92 que abrió las puertas al gran negocio inmobiliario se firmó el 17 de junio del 2003 cuando Massa aún no era intendente, fue el,  un impulsor fundamental  del desarrollo de Nordelta y abrió el camino para la realización de otros barrios privados sobre humedales.

 

Los que vinieron después y dieron luz a la ordenanza 3709/19,  no fueron menos cómplices del desastre ecológico en el partido de Tigre. El barrio Santa Ana o el de Remeros Beach  entre otros,(este último con un recurso de amparo aceptado por la justicia) se realizan con informes de impacto ambiental seriamente cuestionados y desconociendo en el caso del Santa Ana la opinión de vecinos y especialistas en la audiencia pública que curiosamente se efectuó con la obra en ejecución. 

A primeras vistas parece que la Ordenanza 3709/19 viene a traer un poco de orden, no evitaría la expansión urbana sobre humedales, sino el relleno en altura del valle de inundación. 

El consejo asesor  les permite a los vecinos de esa localidad sugerir y opinar sobre el modelo de planificación socio ambiental de la planicie. En esta primera reunión por el empuje de los miembros de la “Asamblea de Vecinos de “Dique Luján , Villa la Ñata y Benavidez  por los humedales”  en el centro de las intervenciones estuvo la protección de la biodiversidad y preservación de los segmentos de humedal que subsisten en la zona. 
 Lo que aún está por verse es si  hay un cambio definitivo de actitud del Municipio de Tigre en cuanto a la preservación real del ambiente.  Según tenemos información,  EIDICO una de las empresas responsables de proyectos inmobiliarios sobre zonas que deberían ser preservadas está anunciando nuevos emprendimientos, según ellos sobre bases sustentables, palabra que está siendo vaciada de contenido por estos grupos ecocidas  y algunos agentes de la política.

Esperamos que este espacio de participación vecinal se transforme en una firme barrera contra destrucción de humedales o espacios verdes que garantizan un bien ambiental que en época de cambio climático están por encima de cualquier otra prioridad antropica.

Te puede interesar